Mucho más que playas

Este es el prólogo al libro «Playas de España que no puedes perderte» que publicamos en Ed. Anaya Touring

Las playas son más que mar y arena. Si se tratara sólo de eso no vendrían a representar el espacio de libertad con el que soñamos en algún momento de la vida, aunque sólo sea durante unas vacaciones.

Recuerdo que mi padre solía sacarme en brazos de la playa porque yo era un niño muy quejica con la arena. No soportaba que se quedara pegada y me molestaba. Pero eso, curiosamente, era sólo al final del día, al volver a casa. El resto de la jornada era siempre una aventura.

Foto: Neirfy / Dreamstime.com

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Acudíamos en grupo como si fuera inconcebible ir a la playa solos. Aquello era lo más parecido a una acampada con sillas y mesas plegables, crucigramas a medio hacer, colchonetas, palas, pelotas, discos voladores. En la nevera no faltaba la ensaladilla ni la sandía. Por supuesto, para descanso de los mayores, nos obligaban a respetar la hora de la digestión con la temida siesta, que lo detenía todo, incluso a las mismas olas. Eran veranos largos que duraban lo que las vacaciones escolares. El trayecto en automóvil se sufría sin climatización, con las ventanillas abiertas, por donde entraba un aire cálido que adormecía, y en la radio, sonaban los últimos éxitos del verano y el carrusel deportivo.

Así fue durante años, pero con el paso del tiempo dejé de lado las playas igual que se deja de jugar, poco a poco y sin darte cuenta. Tal vez fue que la arena me seguía molestando y mi padre ya no estaba por la labor de sacarme en brazos. Por fortuna, en la vida, todo lo que una vez nos hizo felices vuelve. Y así acabaron por volver nuevas jornadas playeras. Esta vez acompañado por alguien que ayudó a que recordara todo aquello que de diversión tienen las playas.

Ahora, descubro paisajes, siento como las olas marcan el paso del tiempo y leo libros que luego dejan un rastro con la arena que quedó entre sus páginas. Y es que las playas son más que mar y arena. Nos cuentan historias, sus nombres guardan ecos de otros tiempo, episodios de luchas vecinales que salvaron virgen el entorno, en algunas se inspiraron escritores y artistas y en otras encontramos fauna y flora delicadas. Además, si buscas con atención, también encontrarás el valioso recuerdo de aquellos días en que todo era una aventura y construías castillos en la orilla sin importarte que luego el mar los borrara.

*A la venta el próximo 23 de mayo

 

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