Volar en globo en la Capadocia

2 0

Los ojos azules de Juan Goytisolo, el viajero barcelonés, expresan el asombro por encontrar en la audaz verticalidad compositiva del valle de Göreme formas que le son familiares. Siente que la distancia de Capadocia a Barcelona se anula: ve en los pináculos, en las rocas calcáreas, en las legendarias chimeneas de las hadas, en las erosiones caprichosas, también en la topografía mística, y en las cuevas y valles rosados, los elementos de la arquitectura orgánica de Gaudí. El genial arquitecto no murió atropellado por un tranvía, se fugó a Turquía. Esa es la fabulosa anécdota que se cuenta en Aproximaciones a Gaudí en Capadocia.

 “La insólita unidad compositiva de los peones, torres y alfiles del juego de ajedrez desplegado en el valle te transportará a la visión de las cúpulas, chimeneas y cajas de escalera de Can Milà”

¿Qué hay de otros lugares en los lugares? La mirada del viajero se alimenta del sustrato que se ha ido formando con lo visto ya antes. Como en biología, en el viaje, cuanto más rico es el sustrato,  mejor para el viajero.

Todas las mañanas comienza el espectáculo: mientras el sol sale, decenas de globos se alzan verticales llenando de color el cielo de la Capadocia como si fueran gotas de pintura salpicada. Por primera vez, puedo decir que la industria del turismo ha sido capaz de crear algo realmente bello. Cris observa fascinada. Hay muchas más personas que han madrugado para ver los globos de la Capadocia. Es como cuando pasas frente a una pecera y no puedes dejar de mirar los peces.

Butterfly Ballons: Mañana seremos nosotros los que volaremos sobre el valle de Göreme.

Hace años, cuando los guiones de los programas de la televisión pública los escribían escritores, Juan Goytisolo, el viajero barcelonés, escribió y presentó una serie de veintiséis capítulos titulada Alquibla. Había visitado Capadocia por primera vez en 1979. Luego estuvo muchas veces más.

“Alquibla”, del árabe hispánico, alqíbla, y éste del árabe clásico, qiblah, es el nombre femenino con el que se conoce el punto del horizonte o lugar de la mezquita hacia donde los musulmanes dirigen la vista cuando rezan. Esos globos, pienso, son nuestra alquibla.

Uno de aquellos capítulos se tituló Gaudí en Capadocia. La primera parte de la serie se emitió por las tardes en la 2 de TVE, en 1989. La segunda parte, se emitió también en la 2 de TVE algo más tarde, en 1993. Hoy puede verse en RTVE a la carta. La serie ha envejecido hermosa: el grano, el color deslavado, los planos aéreos, la verborrea de Juan Goytisolo y la música original de Luís Delgado, le dan la textura de la que carece la tecnología de alta definición.

De alguna forma, esos planos aéreos de la serie son los que vamos a ver al volar en globo sobre la Capadocia.

Hay algo de poesía en todo esto.

Rafael Carratalá dirigió Alquibla. Leo en su blog -uno de esos blogs que son pecios en el gran mar de Internet- una entrada del 15 de diciembre de 2010 en la que explica que el formato que ellos proponían estaba más cerca en muchos capítulos del poema visual que del trillado documental cultural.

(Seguimos haciendo lo mismo: tratar de explicar de otra forma).

Hay algo de poesía en esta física que nos eleva a través del aire por la Capadocia. El piloto manipula el quemador para calentar el helio y la barquilla asciende con la ligereza de la que carecen los despegues de los aviones. Aunque esto es Turquía y no África, no dejo de pensar en Cinco semanas en globo, la primera novela de Julio Verne.

Julio Verne no había viajado en globo antes de escribir la novela. Lo hizo diez años más tarde, en 1873. Pero eso no fue problema para alguien que más tarde acabaría viajando hasta la Luna, hasta las profundidades marinas o hasta el mismo centro de la tierra, impulsado solo por su imaginación y curiosidad científica.

“-¡Suelten las cuerdas! -exclamó el doctor. Y el Victoria se elevó por los aires rápidamente, mientras las cuatro piezas de artillería del Resolute atronaban el espacio en su honor.”

 

Flotar en globo tiene algo del sube y baja de los caballitos de un carrusel. Pero además, es que la Capadocia es uno de esos lugares que hay que ver desde lo alto. Los 2.500 metros de altura que alcanza el globo es la cuota máxima desde la que ver el paisaje. Más allá, todo se vuelve demasiado abstracto.

En Aproximaciones a Gaudí en Capadocia, cuando el viajero barcelonés pregunta al viejo que vive en una de las miles de cuevas excavadas en el valle que por qué, de todos los lugares del mundo, Gaudí escogió la Capadocia para desaparecer, éste le explica que es porque el genial arquitecto siempre estuvo tentado por la vida ascética. Por ello, lo más natural, prosigue, fue que acabara alejándose de aquella sociedad catalana positivista que en el fondo despreciaba para ir a la tierra donde se fundaron las primeras comunidades ascéticas de cristianos.

“Como los arameos y caldeos fugitivos de persecuciones y matanzas, encontraría en la vida troglodita, en las bellísimas iglesias rupestres, su hábitat ideal.”

Cuando descendemos, quiero creer que desde alguno de los rincones de Göreme, un Gaudí inmortal tal vez se levanta cada mañana con el amanecer y contempla las decenas de globos que vuelan en la Capadocia y que, con un vaso de çay en la mano, piensa que el turismo hace más por la belleza en este valle troglodita que por las cercanías de la Sagrada Familia, en una Barcelona en la que a muchos les comienzan a sobrar algunos turistas.

Algunas consideraciones: Esta experiencia fue posible gracias al buen hacer de Butterfly Ballons. Ver la Capadocia con la luz dorada del amanecer desde uno de sus globos ha sido una experiencia inolvidable que ha llenado de magia nuestro viaje por Turquía. Las lecturas y la serie de Juan Goytisolo son más que recomendables para conocer, no sólo Turquía y esta bella región, sino toda la cultura árabe. El autor, en el 2106, un año antes de morir, dijo esto que hoy conviene no olvidar:

“El islam ha sido visto como un bloque homogéneo sin tener en cuenta la diversidad de naciones y etnias que lo componen, un tejido hecho con trozos de distintas telas. No debe observarse desde el prisma exclusivo de la guerra contra el yihadismo.”

 

ARTÍCULOS SIMILARES

2 COMENTARIOS

Deja un Comentario