Ser viajero

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Hoy mi sobrino cumple doce años y eso hace que me sienta… Son dos cumpleaños que celebra sin nosotros. Por eso hoy le escribo esta carta abierta.

Tienes que saber que me siento triste como un gormiti que se ha quedado sin sus poderes. Ahora mismo es uno de esos momentos en que subiría a un avión (y Cris igual) de regreso para poder soplar juntos las velas de tu tarta de cumpleaños.

Pero también tienes que saber por qué he faltado a dos cumpleaños tuyos.

No sé si los niños de tu edad saben distinguir entre felicidad y tristeza, o, al menos, en qué grado. Te explico que los mayores tampoco. Muchas veces se sienten tristes y no saben por qué. Tiene que ver con algo tan complejo como es la vida.

Yo en un momento me comencé a sentir triste. No como ahora que sé que es debido a que no puedo estar contigo, y tú eres tú y toda la familia. No, me sentía triste de otra manera. Era porque la vida me estaba decepcionando, como cuando tú abres un regalo y en lugar de un juguete son unos calcetines ¿Entiendes, no? Eso tampoco nos gusta a los mayores, abrir emocionados la vida y que la vida nos regale unos calcetines y, además, no unos calcetines chulos, no, qué va, unos calcetines negros o grises o marrones, feos ¿Sabes? Además, esos calcetines son para siempre; pero resulta que un día sientes que no, que quieres andar con calcetines de colores, o con un calcetín diferente, pongamos que el derecho rojo y el izquierdo amarillo, o, descalzo. Se siente rico andar descalzo sobre la hierba o sobre el suelo frío o sobre la arena o sobre la madera.

Por eso me fui de viaje, porque estaba triste. A ti, desde esos doce años que recién estrenas, te puede parecer que la vida es muy larga; pero no lo es tanto. Te puede parecer que vivir es lo más normal, pero no, créeme, es algo excepcional.

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Por eso me fui de viaje. No quería que se me acabara la vida sintiendo que no había hecho nada con ella. Sentía como cuando tú tienes ganas de que llegue la hora del recreo en el cole y las clases se hacen largas y parece que el profesor no vaya a acabar nunca de explicar. Era una clase infinita ¿Imaginas una clase de matemáticas de veinte horas seguidas y con examen final de sorpresa? Por eso me fui.

Hay personas que necesitan viajar. Yo soy una de ellas, tú tal vez también lo seas. Ya lo irás descubriendo a medida que vaya pasando el tiempo.

Soy un viajero y los viajeros somos personas que siempre sabemos que lejos, en el horizonte, ahí, en ese punto donde la vista llega a lo más lejos, hay algo bueno, y no podemos dejar de ir a comprobarlo. Los viajeros somos personas que no estamos de vacaciones, estamos siempre haciéndonos preguntas que muchas veces ni podemos responder y por eso vamos a la búsqueda de otros, por si ellos sí tuvieran las respuestas. Los viajeros, tienes que saberlo, somos personas que andamos con toda la casa a cuestas siempre y parecemos tan ridículos, como extraños caracoles sudorosos, pero lo hacemos así porque si nos quedamos demasiado tiempo en casa comenzamos a soñar todo el tiempo y entonces perdemos el autobús o el metro o no encontramos dónde dejamos el coche aparcado y llegamos tarde al trabajo y perdemos las cosas hasta que un día pierdes la cabeza, y, de veras, la cabeza es lo último que debes perder en la vida.

Un viaje no es como una fiesta de cumpleaños eterna. Hay ocasiones en que también estás aburrido, o cansado como cuando andas mucho tiempo seguido, o en el baño no hay agua caliente, o no comiste bien, o hace mucho tiempo que nadie te da un abrazo. Pero la mayoría de las veces el viajero se siente tan especial que no puede dejar de viajar.

Tienes que saber que en estos dos cumpleaños tuyos que han pasado he visto amanecer y atardecer en miles de lugares diferentes, he saltado de alegría, he sentido miedo, he visto animales que antes sólo había visto en documentales de la tele, he conocido gente y he hablado con personas que parecía que conocía de toda la vida, igual que cuando tú te encuentras con tus amigos de la escuela, he visto la pobreza real que fuerza a niños de tu edad a trabajar o, peor, a la guerra, he visto ruinas arqueológicas como de películas de aventuras, he comido comidas ricas y extrañas, he sentido la poesía en las luciérnagas de la noche en una isla perdida, he visto estrellas que allí no hay  porque resulta que en el mundo hay dos cielos diferentes, el del hemisferio norte y el del sur y cómo quedarnos sólo con uno, he añorado momentos y personas.

Tienes que saber  que en estos dos cumpleaños tuyos que han pasado, me ha dado tiempo de vivir más de una vida a la vez ¿Extraño verdad? Pero es que la vida de viaje rinde mucho más (espero que algún día lo puedas averiguar por ti mismo, eso me haría muy feliz) y se siente como el doble o el triple de cosas.

Pero dejo lo más importante para el final, tienes que saber que en estos dos cumpleaños tuyos que han pasado siempre te he echado de menos, y tú eres tú y la familia. Tiene que saber que un viajero siempre vuelve, y sobre todo, que vuelve siempre más feliz. Y ahora, sopla las velas y pide un deseo y no te olvides de él hasta que lo consigas porque eso es lo que hacen los viajeros. Y yo soy uno de ellos.

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24 COMENTARIOS

  1. Me has hecho llorar José Alejandro. Aquí me tienes, escribiendo el comentario con lágrimas en los ojos. Soy una sentimental. Pero qué preciosa y emotiva carta.

    Y aunque corto, qué grande el comentario anterior de Rafa, es extraño que siempre tengamos que justificar la felicidad. Y que tan a menudo parezca algo descabellado marcharse a ser feliz.

    Creo que todo podría resumirse en una estupenda frase de tu carta «parecer que vivir es lo más normal, pero no, créeme, es algo excepcional.» Cuánto encierra esa frase.

    Gracias por estos bonitas reflexiones a las que ya nos tienes acostumbrados José Alejandro. Gracias por compartir esta bonita carta y tus sentimientos.

    Y que andes descalzo muchas veces a lo largo de tu vida.

    Un abrazo muy fuerte y muchas felicidades a tu sobrino. Ojalá él también aprenda que la vida es excepcional, sea viajando o como más le llene.

    • El mundo es de los sentimentales!! Sí es extraño eso de andar justificando la felicidad; pero bueno, para eso estamos, para ir normalizando la situación, jajaja.
      Y ahora, después de tus gracias, gracias a ti por estar siempre aquí, por leer, por comentar, por emocionarte. En serio ¡Muchas gracias! Un fuerte abrazo y ojalá pronto charlemos (eso sí, con uno de tus buenos vinitos, jajaja)

  2. Cuánta empatía con lo que escribes, siempre que abrimos Facebook y vemos a nuestros sobrinos crecer mediante imágenes, dan ganas de tomarnos un avión. Cumpleaños, Navidad, fechas importantes, perderse esos momentos es duro, pero ellos lo comprenderán =) Como dices: «Un viajero siempre vuelve».

    • Fíjate, que mientras más lejos, más cerca vemos nuestros propios sentimientos. En casa, quizás por la rutina, no piensa cuánto amas a los tuyos. Como dices, ellos comprenderán. Un abrazo ¡Disfrutad!

  3. Aisss, qué bonito!!! He soltado una lagrimilla. Jo, eres un tío muy guay. Tu sobrino tiene que estar orgulloso de tener unos tíos tan viajeros como Cris y tú. Y de haberle regalado un texto tan bonito como este.
    Un besazo enorme, cuidaros mucho y ¡felicidades a tu sobrino!

  4. Que linda carta!!! Y que gran verdad. La gente minusvalora el hecho de viajar … ¡que vidorra piensan! Pero, ¿y esos renuncios? También implicaba un gran sacrificio y muchas veces no son entendidos y en el peor de los casos hasta mal vistos.

    Nosotros en mucha menos medida, ya que apenas estamos empezando a liarnos la manta a la cabeza con esto de los viajes, también de vez en cuando nos toca dar alguna explicación; y es que nuestro hijo creo que todavía no ha celebrando ni uno en orden. O le toca hacerlo antes de tiempo si quiere estar rodeado de familiares y amigos o lo celebra con nosotros donde nos coja en ruta.

    Él es pequeño y ya ha empezado a pedirnos alguna explicación, de momento le convencen …. y esperemos que en unos años también.

    • Es difícil hacer entender que nos apasionan los viajes. Pero, qué bueno eso de que vuestro hijo celebre cumpleaños en diferentes lugares!! Jajaja… Aunque igual un día pide como deseo celebrar un cumple normal como el resto de niños en casa. Nosotros no tenemos niños, y lo de liarnos con los viajes pues sí estamos liadísimos, jejeje, pero si los tuviéramos nos encantaría hacer como vosotros! 🙂 ¡Un abrazo!

  5. Como la vida misma, que pasa mientras cumples años. Como la vida misma, que nos ve crecer mientras vemos o imaginamos soplar velas a personas que nos emociona ver crecer.

    Lo dicho, belleza.

  6. Cuando se junta una gran pluma y un alma tan llena de luz como el propio arcoiris que os acompaña aparecen cartas como ésta. Tu corazón sonríe, tus ojos se humedecen y sientes con mayúsculas. Gracias…

  7. Hola…qué linda carta.
    Mi esposo y yo somos abuelos de seis nietos y nos apasiona viajar.
    Ahora que leí tu carta, el próximo viaje lo haremos sin culpa.
    Te regalo una frase: » Vive tus sueños, no sueñes tu vida».
    Saludos.

    • Gracias Tere por pasarte por aquí, y acompañarnos en éste viaje por Latinoamérica de ya 18 meses ¡Adelante con esa pasión por viajar! Y nada de culpabilidad. Vuestros nietos deben de estar contentos de tener abuelos tan viajeros como vosotros 🙂

  8. hola José,
    Gracias por esta carta! describís de una manera real sentimientos difíciles de explicar.
    Tengo 35 años y decidí empezar a viajar, es lo que me gusta y me llena el alma. Mi sobrina, Catalina, fue sin saberlo mi motor para salir de momentos de tristeza. Quiero dejarle de «herencia» la certeza que la libertad y felicidad no se justifican (a mi me llevo años y años creerlo) quiero que ella sepa que hasta los sueños que parecen imposibles se pueden lograr, quiero en definitiva guiarla para que viva feliz y no pierda tanto tiempo como lo hice yo.
    Si tienes pensado venir a Uruguay, que te envie información, alojamiento, etc etc contas conmigo!
    Te deseo lo mejor en tus viajes! saludos,
    Magdalena Insiburo.

    • Hola Mane! Gracias por pasarte por aquí, por acompañarnos, por leernos y por comentar. Por lo que explicas, seguro que dejarás una gran «herencia» (un modelo, un ejemplo, una vía) a tu sobrina Catalina. Claro que tenemos pensado pasar por Uruguay, aún no sabemos cuándo ni cómo,pero sí tenemos ganas de conocer, aunque sea sólo un poquito, el país. Así que cualquier tipo de ayuda será bienvenida. Un fuerte abrazo viajero 🙂

  9. Pero que hermosas palabras, te felicito por estas líneas que me han hecho reflexionar millones de cosas!! A veces uno quita el dedo del renglón, se le cruzan varias cosas, y cada vez el viaje a sido aplazado!! Espero pronto irme en ruta y llenarme de tantos cosas que siempre e querido!! Felicidades para tu sobrino y un gran abrazo para ustedes!!

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