Cosas que hacer en Managua

ADVERTENCIA: No es una ciudad fácil, pero hay muchas cosas que hacer en Managua.

Así sucede en todos los lugares donde las fracturas no quedan del todo cerradas y restan visibles. Visitar Managua es encontrarse con esas fracturas, las de la memoria y las del espacio. Si los padres de Nicaragua son Sandino y Rubén Darío, Managua es más Sandino que Rubén, de lo contrario, habría saldado sus fracturas con mayor orden, con estructura poética y bellas metáforas como plazas, y no en el caos de runas sin rima que es hoy la ciudad. Managua, pero, conserva la memoria del tiempo en sus cicatrices, como medallas heroicas de un antiguo combatiente. Visitar Managua es una experiencia en el tiempo y sus fracturas, cosas que hacer en Managua.

Cosas que hacer en Managua

Cosas que hacer y que ver en Managua

Los pasos perdidos del tiempo

Las huellas podrían ser una bonita metáfora para explicar el topónimo de Managua, que significa algo así como «junto a las grandes aguas». Podría ser una bonita metáfora si no fuese, en realidad, algo más que sólo eso, mucho más. Las huellas, en realidad, son algo concreto, no como las metáforas que más que nada se sienten. Las huellas se pueden ver, y entonces uno nota el vértigo del tiempo como si estuviera dentro de una lavadora con el programa de centrifugado en marcha.

huellas humanas de Acahualinca

Las huellas humanas de Acahualinca se descubrieron accidentalmente en 1874 cuando un grupo de obreros trabajaba en una zona del Barrio de Santa Ana, y son una de esas cosas que hacer en Managua imprescindible. Son el testimonio de la presencia humana en América que llegó a través del estrecho de Bering. Las pisadas de un grupo nómada de unas quince personas, mujeres, hombres y niños, que caminaron a orillas del Lago de Managua, junto a las grandes aguas, hace unos 6 o 7 mil años.

El acceso al Museo de las huellas humanas de Acahualinca cuesta 4dólares por persona (tarifa turista). Parte del dinero recaudado va a los niños del barrio, para la Biblioteca Hilderberto María donde funciona un Club para fomentar la lectura.

La fractura del espacio

Managua se encuentra construida sobre un enjambre sísmico. Ahora hay toda una zona donde está prohibido construir. Ahora; antes no, no se sabía. Ni se sabía el 31 de marzo de 1931 cuando murieron unas 1.500 personas ni en 1972 con el terremoto definitivo, el que acabó con gran parte de la ciudad. Ernesto Cardenal, en sus memorias, recuerda aquella antigua Managua:

“Ella tenía en las tardes una clase de mecanografía, y yo iba a esperarla a la puerta de la escuela de comercio para cuando saliera de clase, por unas calles tranquilas de barrios modestos, haciendo desvíos para evitar calles más concurridas, y así íbamos hablando poco o tal vez callados, cogidos de la mano o no, y han quedado en mi recuerdo vagamente casas rosadas en el crepúsculo, buses vacíos en una parada de buses con los chóferes ociosos en la acera –lugares después arrasados por el terremoto.”

Desde entonces, cuando uno llega para visitar Managua, aún puede encontrar terrenos con la runa de edificios que colapsaron o que por peligrosos y ocupados se tiraron al suelo no hace mucho. Aún hay en Managua una zona que parece salir del terremoto de 1972, se le conoce como “la parte de las ruinas”. Nunca hubo un plan de reconstrucción, a Anastasio Somoza no le importaba y se guardó los millones de la ayuda internacional en sus bolsillos, para los Sandinistas, una vez lograron la victoria en 1979, ya era tarde y tenían otros problemas de los que preocuparse. La gente improvisó su propia reconstrucción. Así hoy se conoce la Managua moderna y la antigua Managua, lo más parecido a lo que podemos llamar un centro histórico de la ciudad, y que se puede recorrer si uno quiere visitar Managua.

Avenida Simon Bolivar

Se puede descender la Avenida Bolívar caminando, si no se tiene especial miedo a los rayos del Sol ni a los terrenos vacíos como parques olvidados. Conforme se va llegando al malecón, al lado derecho, se encuentra la Plaza de la República, antiguamente llamada de la Revolución después del triunfo de la Revolución Sandinista, pero es práctica común, como si existiera una intención de borrar la ciudad, de ir cambiando los nombres de las calles, de las plazas y de los edificios por parte de cada gobierno que entra en el poder. En la Plaza hay tres mausoleos que recuerdan a ilustres héroes del FSLN confirmando que hoy en día Nicaragua aún piensa en rojo y negro, también se puede ver la famosa Catedral de Managua en ruinas desde los terremotos, amenazando derrumbe cada día (hoy ya no se puede entrar por peligro inminente), la Casa Presidencial y el Palacio del Ayuntamiento, sede actual del Palacio de la Cultura que alberga el Museo Nacional de Nicaragua. Colindante a la Plaza de la República, el Teatro Nacional Rubén Darío, que quedó en pie durante el terremoto de 1972. Enfrente del Teatro Nacional Rubén Darío, hay una Managua en miniatura para pasear como liliputienses en lo que fue la ciudad, como si fuera visitar Managua antes del terremoto.

La fractura de la memoria

Visitar Managua es encontrarse con espacios clave en la historia sandinista. El Parque Histórico Loma de Tiscapa es uno de esos espacios esenciales para conocer la reciente historia de Nicaragua. Allí se encontraba la mansión de Somoza y la Oficina de la Seguridad Nacional de la Guardia Nacional, hoy en ruinas y sólo con los sótanos habilitados al público para una exposición sobre la figura de Sandino, el rebelde libertador del país que inspiró la Revolución Popular del Frente Sandinista. Allí permanece su silueta, alta por efecto de la escala pero no real (era más bien bajito), con su característico sombrero, sobre la Loma de Tiscapa, divisando la Managua que antes controlaba el último de los Somoza, al borde de la laguna volcánica de mismo nombre. Las vistas desde lo alto son las de una ciudad que está a punto de desaparecer, extensa, bajo una arboleda que cuando uno está ahí abajo ni se le nota sombra. Se entiende que Somoza localizara sobre la Loma de Tiscapa su mansión, y las instalaciones militares clave, desde ella se ve todo lo que fue Managua, todo lo que es hoy Managua.

Parque Histórico Loma de Tiscapa

ADVERTENCIA: Managua no es una ciudad fácil, pero sí es imprescindible para conocer la Historia de Nicaragua. Visitar Managua es recorrer las fracturas de la memoria y del espacio.

Dónde dormir en Managua

Managua es seguramente la parte menos turística de todo el país. De todas formas hay una variada oferta en alojamientos. Si buscas un lugar económico y familiar, una buena opción para dormir en Managua es el Backpackers Manahuac. Además está bien ubicado, en una zona tranquila, a unos quince minutos andando del Metrocentro (una referencia a la hora de moverse por la ciudad, muy útil) y a diez minutos de la parada de autobuses de la UCA (la Universidad) con destinos como León y Granada entre otros.

Las instalaciones del Backpackers Manahuac están en lo que fue la casa familiar de los administradores. Las habitaciones son amplias, para compartir y también una privada. Hay zonas comunes con un patio perfecto para refrescarse del calor de Managua y una cocina totalmente equipada que puedes usar para tus comidas.
Sin duda es un lugar recomendable. Un alojamiento que apuesta por el futuro del turismo en Managua y que brinda a mochileros una estancia familiar donde siempre te van a atender y te van a brindar la información que necesites y, por qué no, un buen rato de charla.

Dónde comer en Managua

Un lugar perfecto para comer sin el agobio típico de esta ciudad es el Puerto de Salvador Allende. Se trata de un espacio de descanso con oferta gastronómica de todo tipo al que los nicas de Managua acuden para pasear los días de fiesta y fin de semana. Se paga por el acceso cinco córdobas y, una vez dentro, hay una gran oferta de todo tipo de comida, tanto tradicional del país como internacional, con vistas al lago y a los volcanes.
Hay muchos otros lugares, pero a este es cómodo y fácil llegar y seguro que vas a encontrar algo que te guste comer.

Cómo desplazarse en Managua

Managua no es una ciudad para pasear. Olvídate de eso. Es extensa, amplia, y los lugares están muy lejanos entre sí. Además hace mucho calor y las calles, sin nombre, están llenas de coches. Managua tampoco es una ciudad con transporte público muy fácil para turistas. Los autobuses no tienen las paradas marcadas, su frecuencia de paso puede variar mucho, y, además, hay que tener cuidado porque algunos de ellos sólo puedes utilizarlos con la tarjeta de transporte urbano que nadie sabe muy bien dónde conseguir (si es el caso, siempre hay alguien que a cambio de unos diez córdobas te picará el billete para que puedas pasar). Managua, sí, es una ciudad para andar en taxi. Hay muchos, pero ojo, no tienen taxímetro así que tendrás que negociar varias veces hasta que acabes teniendo una idea de lo que te han de cobrar (generalmente varía también del tráfico y del momento del día, pero una carrera debería estar entre 20 y 50 córdobas por persona). Otra advertencia, no te sorprenda si en el camino el taxi hace alguna parada para subir a otro pasajero.

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5 COMENTARIOS

  1. Es cierto que algunos países carecen de atractivo en sus capitales y el turismo se concentra en otros puntos, pero si eres una persona que desean desentrañar al máximo la cultura y sociedad del lugar a veces esos son los lugares que más datos te dan y no los otros.

    • Exacto!! Lo mismo nos ocurrió en San José, la capital oculta de Costa Rica, que, una vez profundizas, tiene mucha cultura que ofrecer… En fin, así es, aveces las prisas no dejan ver lo bueno. Saludos y gracias por seguirnos!

  2. Hola chicos!!! Sigo vuestros pasos con mucha atención. Al leer el post de Managua me he sentido identificada. Cuando viajé a Ammán, la capital de Jordania, toda el mundo me decía que no valía la pena, que no había nada que visitar etc Y para mí, hoy en día, es la ciudad donde mejor me lo he pasado, la que más me ha enseñado y a la que estoy segura que volveré. Yo quiero que sigáis enseñándonos este tipo de rincones, «los menos turísticos o agraciados para los turistas de a pie», sino dejo de leeros (es broma) ¡Qué continúe el viaje! Saludos 🙂

  3. Hola chicos,

    curioso lo del funcionamiento «anómalo» del transporte público en Managua, aunque por lo que tengo entendido sucede en otras muchas poblaciones de CentroAmérica.

    Un fuerte abrazo pareja, que me estáis dando una envidia – sana, eh!-

    Dani

  4. En mi opinión, son más interesantes los rincones y ciudades que no son tan visitados que los más turísticos, en cuanto un sitio comienza a masificarse, tiende a perder encanto

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