Tomar una copa con Gaudí

Dos propuestas singulares para las noches de verano en Barcelona

Este verano el Modernisme inspira en Barcelona. Si lo tuyo es el arte en general, la arquitectura, la música y, porqué no, tomar una buena copa de cava, no puedes perderte estas dos propuestas singulares.

Una tarde en Bellesguard

Un rincón secreto barcelonés lleno de historia se abre discretamente al público por primera vez. La Torre de Bellesguard, una joya de Gaudí, construida entre 1900 y 1909, justo a los pies de la Montaña de Collserola, donde antiguamente se elevó la masía de caza construida por los Reyes de la Corona de Aragón y dónde Martí I L’Humà murió sin descendencia. Desde entonces, las piedras de la antigua edificación fueron sufriendo el paso del tiempo hasta que María Sagués, viuda de un importante comerciante de harinas, decidió encargar a un joven Antoni Gaudí el proyecto para una residencia.
La cruz de Bellesguard es visible llegando
El resultado de aquel encargo es la Torre de Bellesguard, todo un símbolo de catalanidad, y una de las construcciones más desconocidas de Antoni Gaudí. Una torre que se refleja a imagen de un castillo en el pasado medieval del lugar y que, desde hace poco, se puede visitar gracias al acertado empeño de sus actuales propietarios.
Entrada amurallada de Bellesguard
Detalle de la fachada principal
De momento las visitas guiadas nos explican la historia del lugar, el personal encargo que recibió Gaudí, y la arquitectura exterior de la torre; pero a partir de septiembre se abrirán las visitas al interior y sus secretos domésticos nos serán revelados. Por ahora, nos queda disfrutar de un patio relajado, con una copa de cava, buena compañía y música.
Una copa en el jardín Bellesguard
Violines en el ambiente
  • De interés
Localización 
 

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Es imprescindible reservar con antelación.
Martes y jueves de 18:00 a 21:00 h. Precio de la entrada, 20 €.
Los martes (hasta el 27 de agosto)  incluye visita guiada, cava y concierto de violín.
Los jueves (hasta el 29 de agosto) no hay visita guiada; pero un mojito y música chill out ambientan el jardín de la torre.

Más información en su web

 

Una noche en la Pedrera

Más evidente en el urbanismo de Barcelona, la Casa Milà, o como se le conoce popularmente, La Pedrera. En el eje de la aristocracia barcelonesa, en la modernista  Passeig de Gràcia, se eleva como una naturaleza de curvas, llamativa y singular, la que quizá sea la obra más destacada de Antoni Gaudí. No obstante, es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1984.
La Pedrera iluminada
Construida entre 1906 y 1912 por encargo del industrial Pere Milà i Camps y su esposa Rosario Segimon i Artells, La Pedrera es todo un símbolo de una época y de una cultura nueva: El Modernisme. Pero ante todo es una fábula arquitectónica, sinuosa y mineral estudiada, reconocida, analizada hasta la saciedad. Y sobre todo una visita ineludible para todos aquellos visitantes de Barcelona.
Pero a pesar de tratarse de la estrella por excelencia del Modernisme, aún cabe la sorpresa si se visita de noche. Desde hace un tiempo, existe la oportunidad de realizar una visita nocturna a la azotea del edificio: Las vistas a la ciudad, las luces creando claroscuros, los rincones curvos, las notas de jazz elevándose en espiral sobre las chimeneas que son caracolas de mar, hacen del espacio un ambiente, como mínimo, mágico, más si se acompaña con una copa de vino rosado o de cava. Ni por un momento se te ocurrirá mirar hacia el cielo.
Jazz en la Pedrera
Noches de verano en la Pedrera
  • De interés
Passeig de Gràcia, 92 
Los jueves, viernes y sábados del 20 de junio al 7 de septiembre de las 21:45 h a las 22:30 h.
Precio de la entrada 27 €
Más información en la página de la Pedrera

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