Visitar Mont Saint Michel

2 0

La Maravilla de Normandía

La Abadía de Saint Michel, desde tiempo atrás conocida como La Maravilla de Occidente, fue un  lugar misterioso, esotérico, místico y peligroso. Terribles criaturas habitaban la bahía y los peregrinos desaparecían atrapados por violentas subidas del mar. Hoy en día, que se ha domesticado las mareas, que se ha construido un acceso seguro y que ya no existen monstruos más que en la imaginación puedes visitar Mont Saint Michel, hoy, la abadía de Mont Saint Michel se ha convertido en el segundo lugar más visitado de Francia y Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO.
Lugar de peregrinación de miles de turistas. La belleza del entorno y su arquitectura son argumentos más que válidos para visitarla. Digamos que el lugar bien vale una multitud.
visitar mont saint michel

Visitar Mont Saint Michel

Para visitar Mont saint Michel, lo mejor es madrugar y buscar un día entre semana, y rezar para que no haya ninguna visita escolar. Si quieres ahorrarte el pago por estacionar en el área reservada puedes dejar el coche algo más lejos y llegar caminando. Cerca, en un lateral de la carretera, hay una fábrica y tienda de repostería y otros productos gastronómicos de la zona. Puedes aparcar allí y seguir ruta caminando hasta uno de los puntos desde donde salen los autobuses lanzadera que te llevan a los pies de la Abadía. Conforme te acercas podrás hacerte una idea del entorno, ver como el promontorio de 92 metros de altitud, sustratos históricos que se amontonaron durante siglos, se yergue sobre el horizonte de la Baja Normandía, sustentado en la leyenda.

Un poco de leyenda antes de visitar Mont Saint Michel

El Arcángel San Miguel se le apareció repentinamente, sí, la religión tiene estas cuestiones de las apariciones, al Obispo de Avranches Aubert pidiéndole que construyera un oratorio. Aunque este no debía andar muy bien de fe, porque necesitó que el pobre San Miguel se le apareciera por tres veces y, harto ya de la incredulidad científica del obispo, le plantara el dedo sobre la frente, no sabemos muy bien si como advertencia intimidatoria o qué. Pero lo cierto es que, como dice el dicho, a la tercera fue la vencida. Aunque el origen místico del lugar data de muchos años antes de la fundación benedictina del 966 y ya los druidas galos de la zona y los romanos notaron cierta vibración religiosa.

Qué visitar en Mont Saint Michel

Para visitar Mont Saint Michel no es especialmente necesario planificar previamente la excursión porque el lugar se recorre como un paseo con un único sentido ascendente y, claro, como todo lo que sube baja, también descendente. Se inicia la visita desde el pueblo, desde la zona baja del promontorio. Esta zona se ha convertido en lo más parecido a un parque temático, si esperas ver algo auténtico, las mareas se lo llevaron y quedó un carnaval deslucido. Todo está preparado para el turismo de consumo; desde el restaurante, El mesón de la Mère Poulard, donde se come la mejor tortilla, allí le llaman oumelet, de Francia, según dicen, hasta las tiendas de recuerdos absurdos o alguna exposición casposa con figuras de cera y calabozos y torturas medievales.
visitar mont saint michel
Pero una vez que accedas a las escaleras que te llevan a la Abadía, al visitar Mont Saint Michel viajarás  al pasado entre murallas de granito pinceladas de musgo, rincones de vegetación, vistas a los tejados inclinados de pizarra de más abajo, y al estuario, algo oleoso con la marea baja,  del río Couesnon. Viajarás al origen místico del Mont Saint Michel peldaño a peldaño, en el eco pétreo de sus salas, paseando por sus diferentes espacios, por sus siglos de historia, entre la penumbra y la luz oblicua que se filtra por sus ventanales. Podrás viajar al pasado al escuchar el roce que aún pervive en la memoria sonora del claustro abacial, de los bajos de las túnicas benedictinas al frotarse en el suelo empedrado, y mientras, con la mirada, dibujarás la doble fila de las columnas con sus arcos ojivales.
La marea de Mont Saint Michel

¿Cómo fotografiar el Mont Saint Michel?

Desde lejos, el Mont Saint Michel es un imán que te resultará difícil dejar de mirar. Juega con las mareas y con el cielo, con las nubes, con la luz, y por la noche se convierte en un gigantesco faro, en un haz de luz vertical. Para fotografiar tal espectáculo debes cortejarlo desde diferentes ángulos y no dejarte el trípode en casa. Ya sea de día o de noche, puedes parapetarte cerca de dónde salen los autobuses lanzadera; allí hay un paseo con un pequeño puente ideal para hacer fotografías de larga exposición, aunque tiene el inconveniente de que no deja de pasar gente, lo que produce cierta vibración no muy estética.

Fotografiar de lejos mont saint michel

 

Pero es un problema de fácil solución si conduces el coche unos pocos kilómetros hacia el Molino de Moidrey, que también es Patrimonio de la Humanidad junto al Mont Saint Michel. Desde allí obtendrás igualmente unas fantásticas fotografías sin tener que preocuparte de la cantidad de visitantes que no dejan de entrar en tu encuadre.

ARTÍCULOS SIMILARES

2 COMENTARIOS

  1. Que buen post que y que grandes recuerdos. Nosotros fuimos en el verano de 2009 y nos quedamos con nuestra furgo ea pie de la abadía, un lujo que creo que hoy en día es imposible de hacer.

    Un fuerte abrazo.!!

  2. Antes de comprarme mi primer coche tuve claro que mi primer viaje seria alli, y hace 3 años pude hacerlo.
    Normandia y Bretaña, una tierra fantastica, a la que espero poder volver, y sentir las mismas sensaciones cuando pise el mont st michel

Deja un Comentario