Saborear Flandes

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Chocolate y cerveza

El sol ya calienta el pequeño balcón de casa; abro una de las cervezas de frambuesa, gaseosas y frescas, de color rubí, que venían en mi maleta y vuelvo a Flandes con intensidad en el paladar.
Vuelvo a degustar Lovaina, la ciudad universitaria. El paseo por sus calles desde la estación que me trajo de Bruselas, la espléndida Biblioteca renacentista, los estudiantes en los jardines, las apacibles bicicletas, vuelve todo a cada sorbo. Es como si sentados aún en la Oude Markt, en una de sus terrazas, estuviera viendo la Iglesia de San Pedro y los bellos edificios de los antiguos gremios medievales ¿Se sentaría Erasmo de Rótterdam, en la época que fue profesor de la Universidad, también a disfrutar de una cerveza?


El tiempo en el pequeño balcón de casa transcurre sereno, al igual que el agua por los canales de Brujas, la Venecia del Norte. Brujas es historia, artesanía, chocolate. Es el placer de caminar por delante de las casas de auspicio y las antiguas fachadas de azulejos, flanquear el Groenereiviendo las barcas dejar un paso de espuma tras de sí  y zambullirse en la tentación del lujo chocolatero por la comercial Noordzandstraat, para llegar, al fin, al verdor y al silencio del Lago del Amor y pasear confundiéndonos con la ociosidad de la gente, con una agradable sonrisa en el rostro, quizás, producto del cacao.
Y esto es sólo un pequeño tentempié; el verdadero placer de Flandes es que hay mucho más, mucho más que saborear, ver y disfrutar.

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6 COMENTARIOS

  1. Ay, cómo me gusta saborear lugares. Cuando traigo algún «souvenir gastronómico» me encanta irlo alargando en el tiempo, tomar esos pequeños sorbos o darle mordiscos pequeños y que me traslade a ese lugar de procedencia. Al fin y al cabo, no deja de ser otra forma de hacer que nuestra mente vuelva a viajar 🙂

  2. Nuestros recuerdos gastronómicos siempre llegan a casa vacíos!! jajaja tenemos la casa llena de botellas de agua con etiqueta en cirílico, en japonés, envases de yogures chinos…
    No somos capaces de esperar a que lleguen a casa antes de comerlos! jajaja

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