Esencias de Normandía y Bretaña (II)

Visitar Normandía en otoño

Quizá ir a Normandía en Noviembre no era muy buena idea. El otoño tiene mala fama, una mala sombra inmerecida de la que la mayoría de la gente huye, sólo unos pocos, excéntricos y nostálgicos, lo valoran adecuadamente.
¿Pero qué sentido podía tener visitar la zona en los meses cálidos del verano? ¿Cómo perdernos el espectáculo otoñal que representa, humilde, Normandía?
Si sus cielos son etéreos, su otoño acentúa lo terrestre, lo sólido, la riqueza que entregará la tierra. El equilibrio perfecto está asegurado en esta época del año. Y ¿por qué no? Caminar sobre la hierba mojada, arrastrando hojas caducas, bajo un paraguas, puede ser la mejor forma de conocer sus lugares.
Comprando manzanas

Otoño es la época del año en la que las manzanas son recogidas. Hay tantas variedades como paladares; es la época en la que numerosos campesinos montan parada cerca de la carretera camino a Jomièges para vender su cosecha. Las puedes comer incluso fritas (están buenísimas) y, también, beberlas en sidra. Los colores de la piel de la manzana son los del otoño.
Bodegón otoñal

Alfombra

En las zonas rurales, como en la provincia de Calvados (la Suiza Normanda), la hierba se torna amarilla y las hojas estampan el suelo, el musgo crece hermoso y tierno, miles de setas se concentran en la base de los árboles de corteza rugosa. Puedes detener el tiempo en la caída de las hojas y oler la tierra mojada.

Tributo

Tumbas entre las hojas

 

Nunca se debe visitar un cementerio en invierno; el patetismo es desolador. En cambio, en otoño, la riqueza del lugar es exultante. No diremos que llene de alegría visitar el cementerio alemán de La Cambe. Eso sería cruel e inhumano frente a tanta vida rota inútilmente. Pero sí, en otoño, las lápidas cobran una intensidad imposible de alcanzar en cualquier otra época del año.

Paseo

Lluvia de otoño 
Asfalto otoñal

El otoño no es sólo bosque y campo, sus colores se llevan muy bien con algunas ciudades. Es un placer pasear el otoño por las calles de Rouen, por sus esquinas, acurrucados en el abrigo, con la nariz por encima de la bufanda, evitando con respeto pisar hojas caídas en su lucha caduca.

Quizá ir a Normandía en Noviembre no era muy buena idea; pero, al fin, resultó ser la mejor para descubrir un otoño rural, urbano, desértico, acompañado, un  otoño tras una ventana cálida. Otoño en su plenitud.

Más esencias de Normandía y Bretaña: Sus cielos

Y disfruta de más otoños viajeros con los #Postamigo de:
Saltaconmigo – Los colores del otoño en Bath
El Guisante verde project – From the Empire State to Vermont

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2 COMENTARIOS

  1. Hay lugares que es mejor conocer… ¡En otoño! Como diría la canción “sobran los motivos” y se acumulan los colores pero también los olores y la independencia que da moverse contracorriente, a otro ritmo y en otra época de los grandes flujos viajeros. Aunque Normandía en verano seguro que también tiene una luz especial 😀

  2. Precioso… Todas las estaciones tienen su qué…y si vas a un lugar que destaca por su verdor, en otoño adquiere tantas tonalidades que es toda una explosión de color 😉 Eso sí, Normandie seguro que está preciosa en todas les épocas del año

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