El cielo
Hay lugares celestiales, celestes en soberbia, sublimes
perfectos. Lugares que por su atributo dejan de ser terrenales y concentran su
emoción a lo alto, allí donde se encuentra la esfera aparente azul y
diáfana que rodea la Tierra.
Normandía y Bretaña nos sorprendieron con un cielo en creación continua,
mutante en búsqueda de una perfección artística, que nos esclavizó a mirar
hacia arriba, hacia el horizonte, a las nubes, a los azules, violetas, grises,
a la luz, al color, como si fuéramos aquellos ya antiguos impresionistas
intentando plasmar en óleos la belleza sutil de los cielos. Sentir cómo el cielo
te abraza místico y te zarandea la conciencia indicándote que gracias al gozo
estás vivo.
Cielos de mar, de montaña, cielos azul cielo, otoñales,
cielos de crepúsculo, luminosos, sombreados por las nubes que vienen
arrastradas desde el Canal de la Mancha, cielos nocturnos. Sólo cielos,
suficientemente cielos.
Cielos que fueron testigos de la máxima crueldad humana.
| Romanches |
| Omaha beach |
Cielos místicos.
| Mont saint Michel |
Cielos obreros.
| Vivier-sur-mer |
Cielos aristocráticos.
| Suiza Normanda |
Cielos playeros.
| Ouistreham |
Cielos de fantasía.
| Saint malo |
Hemos intentado traérnoslos a casa para que cuando
panorámicas más rutinarias acechen, podamos cerrar los párpados y ver tras
ellos, superpuestos, cielos sublimes perfectos.
Más esencias de Normandia y Bretaña: El otoño






Con fotos o sin ellas (aunque no sobren nunca), el encanto del buen viaje, del buen viajero, es que puede cerrar los ojos y ver de nuevo los cielos, los horizontes, las caras... Rebobinar con el boli de la memoria todas las veces que haga falta la cinta de la vida ;D
ResponderEliminarMe habéis dejado sin palabras con esos cielos... ;) Por lo que veo, habéis vuelto encantados de Normandie!
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