Abbey Road desde un espejo

Corría 1969 y los cuatro de Liverpool se encontraban preparando el que sería su último álbum grabado. Ninguno de ellos, a pesar de que ya hacía años que habían perdido la inocencia por el camino, imaginó por entonces que el disco pasaría a la historia, que la portada pasaría a la historia y que, a su vez, un paso de cebra pasaría a la historia como el más importante jamás pisado por un peatón.

Casualidades de la vida, hace unos días, mientras escuchaba precisamente este último álbum de estudio grabado por los Beatles, Abbey Road, me llegó la noticia rebotada por Internet: La galería Bloomsbury subasta una fotografía descartada de la sesión fotográfica realizada para el disco. Hasta aquí nada extraño, ni singular, ni rocambolesco, trágico, épico, ni anecdótico en una de las portadas más reproducida, copiada e interpretada de la historia de la música, salvo por un detalle. La fotografía descartada es exacta a la que se eligió para vestir el cartón del LP (qué tiempos aquellos en los que la música se vendía vestida) aunque vista como desde un espejo. Es decir, que la fotografía subastada es igual a la de la portada del álbum, pero si en la primera los Beatles cruzan el paso de cebra de izquierda a derecha, en ésta otra lo hacen de derecha a izquierda, amén de otros pequeños detalles que podréis distinguir en un ejercicio tipo “busca las ocho diferencias”.

Los cuatro de Liverpool
Lo que importa de todo esto es que la noticia me hizo recordar uno de los momentos más divertidos, simpáticos y mitómano de nuestra última escapada a Londres: cruzar varias veces y de forma absurda,  todo sea dicho, el paso de cebra de la famosa calle 
¿Cuántas veces habrá sido pintado en su mantenimiento el paso de cebra de Abbey Road desde la fotografía de los Beatles a la actualidad? Con éste dilema me desperté en el albergue y comiendo unos huevos revueltos se lo comenté a Cris mientras ella, claro está, no paraba de reír por lo absurdo de la cuestión. Aunque no es baladí, no sabemos cuántas veces habrá sido pintado; pero sí, los años transcurridos: cuarenta y tres años. Tiempo suficiente para que se haya convertido en lugar de peregrinaje, en un altar, en un icono popular al que, incluso los muy americanos The Simpsons se han rendido. Allí fue que nos plantamos a rendir tributo al lado freak del blog.
Me dejaron solo
La dejaron sola
Fue divertido compartir el espacio con tantas cámaras, algunos madrugadores más y los coches que pasaban, y que no dejan de circular y que ya saben que se encontrarán a un montón de locos intentando cruzar de las formas más cómicas y originales el paso de cebra para sentirse, por un momento, como aquellos cuatro santos, aquellos Beatles que vivieron el sueño de ser mitos en vida. 


De veras, parece una tontería, pero en el lugar hay mucha diversión y alegría. Lo que hace que se trate de una excursión recomendable (aunque tu disco favorito de los Beatles sea el blanco).


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ALGUNOS DATOS DE INTERÉS

  • Puedes llegar cómodamente parando en St Jon’s Wood (la línea Jubilee, la gris) y andar aproximadamente unos diez minutos por Grove End Road.
  • Para desplazarse por Londres lo mejor es utilizar la Oyster, que cuesta 5 libras de depósito (a fondo perdido).
  • La mejor hora para realizar la visita es… A cualquiera… Pero mejor por la mañana temprano. Si madrugas no tendrás que esquivar tantos coches y no compartirás tu momento mitómano con demasiadas personas (aunque esto también tiene su gracia).
  • Aprovecha que estás en la zona para visitar Regent’s Park y busca una buena panorámica de la ciudad subiendo la colina de Pimroise Hill.
  • Si te olvidas la cámara (imperdonable), tranquilo, puedes salvar la situación. Sólo tienes que dedicarle una sonrisa a la Web Cam instalada en los Estudios de grabación.

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10 COMENTARIOS

  1. Quién no se ha hecho la misma pregunta en un albergue comiendo unos huevos revueltos, jejejeje. Ese lugar se me escapó en mi visita a la ciudad así que me lo dejo pendiente para la próxima y ya me contarás las veces que han pintado el paso si lo descubres. 😉

  2. Un artículo súper interesante… la verdad es que ahora nos has despertado la curiosidad a todos.¿Cuantas veces lo habrán pintado? Habrá que investigar bien en Google a ver si lo encontramos! jejejeje

    Todavía no he visitado Londres… 🙁 Aunque he estado allí tres veces por trabajo!! Qué injusta la vida… jeje a ver si un dia consigo escaparme y visitar la ciudad.

    Un saludo,
    Sonia.

  3. Pues eso decimos nosotros, Babyboom. Es una pregunta bien correcta… Bromas a parte, en serio… ¿Cuántas veces…? Jejeje… Pero Sonia y Luis, no dejen de visitarlo la próxima vez!!!

    En fin… Premio a la primera persona que sepa contestar a la pregunta; pero con pruebas, que si no no vale!!

    Un saludo a los tres y muchas gracias por visitar y seguir el blog! Un abrazo viajero!

  4. Voleu creure que he anat dos cops a Londres i no he pensat mai anar al famós pas zebra? Les meves neurones…

    Bé, ja veig que hauré de tornar-hi i no oblidar-me dels Beatles!

    Abraçades i petons!!

  5. Pues… ¿sabes que además hay una webcam (de esas que hay en varias ciudades) que enfoca directamente al paso de cebra?
    Poco antes de ir para allá y hacer nosotras el mismo espectáculo, me dediqué a ver esa webcam un rato y es muy curioso cómo hay gente que llega a jugarse la vida… Si es que somos muy frikis, jejeje (y yo la primera)
    Un saludo 😉

  6. Soy enferma y molestósamente fanático de The Beatles, tanto que mi chica el año pasado me regaló un viaje a Liverpool y es una de las ciudades con más encanto que he visto así que se la recomiendo a todo el mundo.
    Ya sé, terminé hablando de Liverpool, pero hay que ir 😀

  7. Me parece una entrada redonda. Me ha encantado, no conocía la anécdota de la foto espejo. Ese lugar tiene algo, las dos veces que he ido a Londres siempre he dejado un hueco para visitarlo y ver los estudios por fuera. Tienes un blog magnífico, cuenta con mi voto para los bitacoras. Un abrazo y te sigo con atención.

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