Una visita a Zaragoza a otro ritmo (I)

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Después de las aventuras vividas en Marruecos emprendía un nuevo viaje, ésta vez una escapada a Zaragoza, más cómoda y relajada, dejando la mochila y el saco de dormir en casa.  Los albergues y hostales daban paso a un hotel cómodo y céntrico. La ocasión bien lo merecía, ya que hacía tiempo que no viajaba con mi madre, y ya sabemos que ellas viajan menos  pero mejor, razón por la que decidimos ir en AVE a la capital maña. Llegamos antes de la hora prevista a Delicias, la estación de Zaragoza, la quinta en número de viajeros de toda España y que fue inaugurada en el 2003. Nada más salir del andén y subir por la rampa mecánica nos encontramos con una oficina de Turismo de Aragón, donde muy amablemente nos ofrecieron un mapa de la ciudad y un documento con todas las atracciones turísticas más importantes, horarios de apertura y precio de la entrada.

La estación está muy bien comunicada con el centro, en autobús, lo que nos facilitó el traslado y nos permitió ver algún monumento por el camino, como una de las antiguas puertas de entrada de la ciudad, la Puerta del Carmen, construida en 1795. La llegada al centro fue un poco más lenta de lo habitual, ya que están construyendo la segunda fase del tranvía, que irá de Plaza Paraíso a Parque Goya.

Una vez acomodadas en el hotel, decidimos que era el momento apropiado para empezar a conocer la gastronomía de la ciudad, así que directas a El Tubo, que es como se conoce  la mejor zona de tapeo de la ciudad. Entramos en El Ombú, en la calle Ossau, un buen lugar para deleitarse con la comida, siguiendo los consejos del dueño, que con su amabilidad y acierto nos recomendó  alcachofa rellena de queso, quiche, huevos rotos con patatas y foie, empanadillas de morcilla y pimientos y el postre estrella del lugar por tan sólo 2€, el postre Ombú, que consiste en una tostada con chocolate blanco, aceite de oliva y sal. Sí, parece  una mezcla un poco extraña; pero sólo al principio, después el contraste de sabores es estupendo. Con tan buena alimentación y para intentar rebajar tanta caloría extra nos decidimos  callejear por el centro, descubrir sus pequeñas calles, sus plazoletas, sus edificios y sus rincones deliciosos.

Después de comprar un décimo de lotería en la administración número 1, que esperamos financie nuestros futuros viajes,  y viniendo por la calle El Coso, cogimos a mano derecha la calle peatonal Alfonso I,  muy bien arreglada, con sus farolas de tres cabezas de forja clásicas, ornamentadas con detalles florales colgando, y dónde al fondo podíamos ver  la Basílica de Nuestra Señora del Pilar. La entrada a la plaza, conocida como el salón de la ciudad, ya que en ella se realizan numerosas fiestas públicas,  impresiona al principio, porque allí, a simple vista, tenemos toda una concentración monumental: la Basílica de Nuestra Señoradel Pilar, el Ayuntamiento, la Lonja, la Catedral de la Seo, un monumento a  Goya y la fuente de la Hispanidad. En la plaza decidimos entrar en la barroca Basílica para encontrarnos con la Pilarica y su manto doliente para los enfermos, escultura de mayor fama que estatura,  pues sólo mide unos 37cms.

Una vez visitado el interior de la Basílica, y de haber comprado una cinta de la medida de la Virgen, subimos al ascensor de la Torre de San Francisco de Borja, desde donde  pudimos observar  mejor  la belleza arquitectónica de las cúpulas de la Basílica, semejantes a caparazones de tortuga, y  deleitarnos con una de las mejores panorámicas de la ciudad. Fue una experiencia que nos encantó a las dos.

Volvimos siguiendo la ribera del Ebro y cruzamos el Puente de piedra para poder llegar al hotel. Una vez allí, picamos algo ligero, pues tampoco se trataba de que llegáramos con Kilos de más, y nos fuimos a la habitación a por el merecido descanso después de tanto trotar por las calles de Zaragoza.

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3 COMENTARIOS

  1. Gracias, Eduardo!
    Ha sido un placer visitar tu ciudad! Cuando tengas oportunidad no dejes de subir al ascensor, desde él tienes unas vistas increíbles.
    La próxima vez que visitemos Zaragoza ya nos darás alguna recomendación.
    Saludos

  2. Realmente visitasteis tres puntos fundamentales: El Pilar, La Seo y la Alfajeria. Aunque por supuesto hay mucho más por ver,pero veo que hicisteis una buena seleccion gastronomica.Muy buena escapada.

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