París nevado (I)

Aterrizar en Charles de Gaulle

Hay lugares que, los hayamos visitado o no, todos reconocemos como universales, como iconos catalogados en nuestro imaginario, de forma, que al verlos en fotografías, los identificamos rápidamente. Pero a veces, un hecho singular, una casualidad o un detalle, consiguen transformarlos y, entonces, ese lugar ya no es el icono universal. Se convierte en un espacio nuevo que podremos describir y vivir de forma diferente, sentir que vibra con emociones nuevas, singular.

Llegar y ver París nevado

Llegar y ver París nevado

Esto es lo que nos pasó durante una escapada a París en un fin de semana. Al aterrizar en Aeropuerto Charles de Gaulle, desde la ventanilla y al abrirse las nubes que envolvían la ciudad, pudimos descubrir que todo se encontraba bajo un manto de nieve, estábamos en un París nevado y todo sería diferente.

París nevado

Desde que bajamos del avión, ese momento en el que todo viajero deja de estar en tránsito para ser parte del destino, supimos que los días que estaríamos en la ciudad, ese París nevado, serían una aventura totalmente diferente a la imaginada antes de partir. Ya en tierra, sintiendo el frío inconmensurable en el rostro, nos dirigimos a nuestro alojamiento. Llegar a Passage Saint Pierre Amuelet, en pleno Barrio Mairie, uno de esos barrios de moda de París que no puedes perderte, con la nieve bajo nuestros pies, no fue fácil nada fácil. Sólo los parisinos son capaces de andar por esas aceras perdidas entre el manto blanco, sobre placas de hielo, con el glamour necesario para no parecer un pato torpe. Y nosotros no somos unos parisinos… Al llegar, la hospitalidad de Rebeca, nuestra anfitriona, nos hizo volver a entrar en calor y tomar las fuerzas necesarias para salir a descubrir la ciudad. París nevado nos estaba esperando para sorprendernos.

Descubrir un París nevado puede ser una gran aventura
Descubrir un París nevado puede ser una gran aventura

Cuando te encuentras con un París nevado puedes olvidarte de todos los planes que tenías anotados. Es evidente que no podrás desplazarte por la ciudad con la velocidad deseada, también pararás más veces para entrar en calor, una cafetería se convertirá en una tentación demasiado difícil de rechazar, y, luego está que cualquier rincón, cualquier lugar cotidiano, con la nieve, se convierte en algo excepcional digno de una fotografía.

Planes para un París nevado

Un imprescindible que no podrá faltar en tu visita a París nevado es, no podía ser de otra forma, la Torre Eiffel. Si la torre ya de por sí es un icono universal ¡Imagina nevada! Ver la Torre Eiffel nevada es un espectáculo. Pero también un paseo por uno de los cementerios más famoso del mundo, o, tal vez, con más famosos, el Cementerio Pere Lachaise bajo un manto de nieve. Y, claro, si son fechas navideñas, no puede faltar un mercado navideño como el Marché de la Création Bastille. Y entre que vas y vienes, disfruta de las calles de la ciudad.

Segunda parte

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