Esa mañana los viajeros despertaron después de una larga noche en Barrio Alto. El día amaneciósoleado, con esa luz de verano atlántico de colores vivos y sombras reducidas. En la mesa del desayuno pensaron en un juego con el que pasar la mañana.
-¿Y si vamos a la caza de un tranvía?
-¿Cazar un tranvía? ¿Te has vuelto loco?
-Jajajaja ¡No! Vamos a fotografiarlo, será nuestro safari especial.
Los viajeros salieron a la calle preparados para afrontar cualquier calamidad durante su safari: agua, un buen sombrero, gafas de sol y cámara fotográfica templada y con el objetivo bien calibrado. Lisboa está llena de tranvías, son uno de los iconos de la ciudad y alguno, como el número 28, es muy famoso y mencionado en todas las guías de viaje. Así que la dificultad no estaba en encontrarlos tanto como buscar el encuadre, el lugar perfecto y la magia de una perspectiva cautivadora.
La marcha tras el rastro de rieles marcados en el pavimento y catenarias en el horizonte comenzó desde la Avenida Liberdade, bajando tras los pasos del fantasma de un famoso cazador de desesperanzas, cuyo nombre, Fernando Pessoa, era referencia inigualable para los viajeros. Se internaron hacia Barrio Alto, en el lado opuesto de la Alfama, donde los tranvías eran buscados masivamente. Y entonces, al rato, apareció el lugar perfecto. Un paso doble de raíles ascendentes y descendentes, justo en una pequeña cuesta adoquinada, saliendo de una suave curva, con un entramado de catenarias recortando el cielo. Buscaron un espacio donde parapetarse, no era cuestión de estorbar el traqueteo anciano de los tranvías, sobre las escalinatas de la Igreja Dos Italianos. Agazapados, a pleno sol, esperando, de tod
os es sabido que la frecuencia de paso no es gran cosa, el tiempo pasó lento, entre conversaciones y deseos viajeros. Y de pronto… Allí estaban, haciendo acto de presencia majestuosos cual elefantes mitológicos.









Gracias por este juego, lo hemos incluido en nuestros Compañeros de ruta:
ResponderEliminarhttp://www.diariodelviajero.com/diario-del-viajero/companeros-de-ruta-xci
un saludo
Gracias a vosotros! Nos encanta que os haya gustado! :))
ResponderEliminarHola
ResponderEliminarMe llamo Alejandra y soy administradora de un directorio web/blog y me ha gustado mucho su sitio.
Me gustaría contar con su sitio en mi directorio, a cambio solo pido un pequeño enlace a mi página de películas, ¿Qué le parece la idea?
Mi correo es: ale.villar@hotmail.com
Un beso! y SueRte con su BloG!
Alejandra Villar
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarUna manera muy divertida de ver Lisboa y de plantear un viaje.A veces es bueno emplear una mañana cazando tranvías o mirando al infinito de un paisaje nuevo.Las fotos, muy chulas! A nosotros, Lisboa nos suena a tranvía,nos sabe a bacalao y pasteis do Belem y nos huele a mar y a aventura porque los portugueses han sido grandes exploradores!
ResponderEliminarGracias VP! Es cierto, aveces al viajar, son tantas las ganas de visitar y ver cosas que perdemos el interés por captar la esencia de los lugares! Saludos
ResponderEliminarMuy buena publicación! Enhorabuena chicos una entrada muy interesante. Yo he estado 3 veces en Lisboa por distintos motivos y puedo decir que es una gran ciudad que con pocos dias y un buen calzado no te pierdes ni un detalle! Un viaje 100% recomendado! buena página . Saludos!
ResponderEliminarSí. Lisboa es una ciudad para recorrer, para agotarte por sus calles, para deleitarse con los diferentes acentos que tiene. Un placer contagiarse de ella!
ResponderEliminarGracias por el comentario. A nosotros nos encanta "Viajar por el mundo" :D
Que bueno"! que ganas de tranvias, acá en BA solo quedan-por suerte y gracia de amantes del tranvia- un par de coches que los fines de semana nos llevana pasear por caballito.
ResponderEliminarfelicitaciones por el blog, ya estoy suscrito.
Estoy leyendo lo que tienes de Lisboa y bueno....lo de San Antonio se me ha pasado pero lo de los tranvías podré hacerlo.
ResponderEliminarGracias!