Dalí fue un dandi surrealista, un loco incendiario, un
publicista. Un genio que retransmitió toda su vida, falseada, enriquecida, no
documental. Pero llama la atención, en un artista universal como él, que
algunos de los momentos más importantes de su vida se concentran en sólo unos
pocos kilómetros de distancia, los que separan Figueres de Cadaqués y de Portlligat: Los espacios de un
genio. Infancia y muerte. Una geografía que ha hecho de Salvador Dalí un
importante recurso turístico que atrae cada año a muchos aficionados del
arte.
FIGUERES
Salvador Dalí nace el 11 de mayo de 1904 en el número 20 de
la Calle Monturiol,
la Casa Puig, uno de los muchos edificios modernistas de la
capital del Alt Empordà catalán que se pueden descubrir siguiendo la
Ruta Modernista que ha preparado la Oficina de Turismo.
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| Figueres: moderna, modernista y popular |
Seguramente de niño, el artista también jugó con alguno de
los juguetes que se exponen en las vitrinas del Museo del Juguete de Cataluña. Una ciudad
que cuida de lo lúdico necesariamente tiene que ser un buen lugar.
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| Jugando a la puerta del museo |
Figueres está lleno de Dalí, es lo que tiene la eterna
presencia de un genio en calles cotidianas. Esto hace que el aspecto de la
ciudad sea tan surrealista, en la explotación de su figura, que incluso haya vacas
colgadas en los balcones del Hotel Plaza Inn. Otro hotel que tiene mucho que
ver con el artista es el Hotel Durán, su restaurante, el Celler de Ca la Teta,
era el centro neurálgico de un Dalí amante de los buenos manteles y de las
tertulias regadas de vino del Empurdà.
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| Una vaca muy feliz |
La última performance de Salvador Dalí cierra el círculo de
su vida. Es la acción artística de un genio que busca la eternidad. El artista
está enterrado en el
Museo-Teatro Dalí que, construido sobre las ruinas del
Teatro Municipal, es
el mayor objeto surrealista del Mundo. En la planta baja,
en el centro del museo, se encuentra la cripta donde fue enterrado.
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| un horizonte de huevos |
CADAQUÉS
El pueblo más oriental de la Península, aislado durante
siglos por tierra y sólo accesible por mar, es una belleza blanca cuidada hoy con
mimo que a partir del siglo XX se convirtió en polo de atracción de artistas y
vanguardias europeas, con visitantes como Pablo Picasso, Miró, Lorca, Luís
Buñuel, Marcel Duchamp…
A esta pequeña población, donde la familia pasaba las
vacaciones, Salvador Dalí le debe sus primeros años de formación como pintor.
Precisamente, un amigo de la familia, el pintor catalán Ramón Pichot, aconsejó
que apuntaran al niño a clases de pintura. Desde entonces, Cadaqués fue fuente
de inspiración para el artista.
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| Azul cadaqués |
Hay que caminar por sus empinadas calles pavimentadas por
piedras pulidas por el mar, ver las puertas pintadas de azul, las casas
marineras blancas, las flores trepando por las fachadas, hay que notar cómo la
luz va cambiando a lo largo del día, la calma chica de una fuente, para
comprender porqué fue elegido por tantos artistas.
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| Paseando por calles de casas blancas |
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| Dando color |
¿Qué hacer en Cadaqués? Disfrutar. Sube hasta la Iglesia
Parroquial de Santa María, de mediados del Siglo XVI, para poder disfrutar de
las vistas de la pequeña bahía y de su retablo barroco; relájate al sol en una
de las mesas del Casino de l’Amistat, pasea por su paseo marítimo mientras va
cayendo el día y las barcas de pescadores se mecen en el agua. Eso sí, evita
julio y agosto porque son los meses que concentran más visitantes.
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| Vistas desde la iglesia |
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| Vistas desde el paseo |
PORTLLIGAT
La relación que un genio puede tener con su padre, en
ocasiones puede ser algo complicada. Así sucedía entre salvador Dalí y su
padre, Salvador Dalí i Cusí, abogado y notario de Figueres. No se entendieron.
Así fue como el artista acabó desheredado y se le prohibió volver a Cadaqués.
Pero la solución estaba muy cerca, en una pequeña bahía,
salvador Dalí y Gala alquilaron una cabaña de pescador, que fueron ampliando y
decorando a su gusto hasta convertirla en toda una villa con vistas al mar.
Desde la cama y a través de un espejo, y dada la situación geográfica, el genio
se sentía orgulloso de ser el primero en todo el país en ver salir el Sol; de
echo el Sol salía para él.
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| Entrada al surrealismo doméstico |
Hoy en día, la villa se ha convertido en casa-museo.
Inexcusable su visita para poder entender algunos de los guiños del artista del
mostacho. El mundo doméstico también era un mundo alucinado. En salvador Dalí
no había ninguna frontera, todo era experiencia y arte, provocación y éxtasis,
estética y carnalidad.
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| Reflejo de un huevo |
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| Vistas panorámicas a la bahía |
La visita a la casa-museo se realiza en pequeños grupos de
diez personas, por lo que conviene reservar con antelación.